Matt Gone: 99% tatuado

Con su cuerpo al 99% tatuado, así es amigos, mundialmente ya reconocido bajo el sobrenombre de “El hombre ajedrez”, Matt Gone es considerado por varios espacios y especialistas del tema como el hombre más tatuado del mundo. Nacido en Portland, Oregón, se comenzó a tatuar con a penas 14 años de edad, luego de haber vivido una vida de duros contratiempos, huérfano desde pequeño, varios orfanatos, e incluso padecer una rara enfermedad desde pequeño que le ha privado de músculos en algunas partes de su lado izquierdo del cuerpo y deficiencias en uno de sus riñones.

Pese a ello, siguió adelante en la vida, se convirtió en un buen chef en Nueva Orleans y mantenía una vida corriente hasta que en el 2005 el huracán Katrina desvastó la zona y como muchos, Matt quedó sin trabajo, fue el momento donde tomó sus convicciones y la decisión de darle un giro a su vida, dedicarse por completo al mundo del Arte Corporal. Más de 80 artistas han sido los cómplices de sus mensajes en todo su cuerpo, desde los ojos, lengua, genitales, hasta el 99% tatuado de su cuerpo ya se encuentra cubierto. Solo quedan las palmas de las manos y sus pies, que luego de varios intentos, cuatro según confesase, y no han podido, ya que esta parte del cuerpo cambia muy rápido su piel.

Cada uno de sus trabajos es un mensaje sobre su vida y sus ilusiones, pero lo más llamativo es el tablero de ajedrez que decidió hacerse sobre su rostro, trabajo que lo ha definido como “El hombre ajedrez”. También es relevante es la cantidad de banderas que ha incluido, una por cada país que visita, que ha ido adicionándose en su cuerpo. Comenta que decidió el tablero de ajedrez por ser fácilmente asimilado por las personas, incluyendo los niños, que lo pueden ver como parte de un juego e incluso como parte de sus aventuras infantiles.

Este valiente hombre con su cuerpo en un 99% tatuado, ya nos deja claro sus principios en su página en Facebook: “Lo normal es relativo”.

Excelente enfoque sobre el Arte Corporal de este genial personaje, que nos deleita sus trabajo. Entrega a sus metas, llenando el cuerpo 99% tatuado. Y tú, ¿qué opinas al respecto?