Eliminación de Tatuajes mediante láser (I)

Motivos siempre habrá, y es que ya sea porque nos equivocamos al elegir o la vida nos lleva a un cambio, o simplemente ya se ha deteriorado y no lo deseamos, la necesidad de borrarse un tatuaje es un sentimiento que siempre ha existido.

Formas hay muchas, desde abrasivas piedras de sal o dermoabrasivas, placas calientes que producen grandes cicatrices, cirugías de implantes o criocirugías, las cuales siempre dejan grandes y doloras cicatrices.

Pero hoy nos ocuparemos de una de las más eficientes, primero por su método, mucho menos doloroso que los demás, es eficiente ya que prácticamente no deja cicatrices, y en tan solo unos meses los resultados son considerables. Hablamos del uso de la tecnología láser para la eliminación de tatuajes.

El método de “Eliminación de tatuajes mediante el láser”, se basa en la aplicación previa de crema anestésica como preámbulo, luego en el lanzamiento concentrado de luz láser que provoca un efecto fotoacústico, la cual fracciona las partículas de pigmento de la tinta, las que son reabsorbidas y metabolizadas por el organismo y expulsadas a través del sistema linfático.

La cantidad de sesiones necesarias para la eliminación total del tatuaje va a depender del tipo y colores de tinta usados, la ubicación en el cuerpo, tamaño y claro está, el tipo de tatuaje. Basándonos en estudios recientes, un trabajo realizado por un tatuador novato, con el uso de tintas en bajos niveles de la dermis, requerirá unas 6 sesiones, y un trabajo bien profesional con tintas de mayor densidad y profundidad, podrá llegar a requerir unas 10 sesiones. Pudiera darse el caso de que exista un trabajo muy complejo por su diversidad de colores y áreas y sea necesario el uso de varios tipos diferentes de láseres y sesiones que lleguen a los dos años. En esto influye la salud de manera general del paciente y la capacidad del organismo de asimilar los tratamientos.

Síguenos en la segunda parte de nuestro artículo: Eliminación de tatuajes con el láser (II)